Una madre y su hijo de unos meses de vida disfrutan tranquilamente del sol de primavera y de su propia compañía. A lo lejos, observan al resto de la familia, entretenidos con diversos quehaceres. Es simplemente maravilloso estar vivo y poder experimentar las maravillas de la naturaleza…

De repente, ruidos inusuales rompen la quietud de la tarde, gritos de voces desconocidas se aproximan súbitamente y el dolor se cierne sobre la familia. El bebé es arrancado violentamente de los brazos de su madre, que recibe golpe tras golpe para que no oponga resistencia. Ella trata por todos los medios de proteger a su primogénito, pero los palos son más fuertes que ella, y finalmente cae al suelo, soltando la mano de su pequeño. Su último pensamiento, en la oscuridad, es para su cara llena de miedo…

El bebé llora amargamente en unos brazos que no son los de su madre, pero cubierto de una sangre que sí le pertenecía a ella. La última vez que la vez está inerte, en el suelo, sus ojos ya no ven. El pequeño chimpancé comprende que no volverá a verla, que el paraíso ha terminado, y comienza la vida en el infierno.

Macaco posando en RAINFER

Así, o de manera similar, son arrancados los primates de la selva a la que pertenecen para ser utilizados por el ser “humano” en espectáculos circenses, zoos, publicidad o mascotismo. Se secuestra a los más pequeños, porque son los más maleables y fáciles de “romper”, y en el proceso mueren al menos las madres, y puede que gran parte de su familia, que intervendrá para tratar de salvarlos.

Tras esto, su vida consistirá en malos tratos, privación de libertad y actuaciones antinaturales, hasta que alcancen una edad en la que se sepan demasiado fuertes para tener que soportar los golpes y las humillaciones, y presenten problemas de comportamiento, fruto de la separación precoz de su madre (de la que hubiese dependido muchos años más), de los horrores del adiestramiento a base de castigos y de las privaciones sensoriales derivadas del encierro. Es entonces cuando sus “dueños” tratan de deshacerse de ellos, dejándolos abandonados en alguna esquina en la que no molesten demasiado, tras lo que, por suerte, puede que alguien sepa de su existencia, denuncie al SEPRONA, y terminen en RAINFER.

¿Qué es RAINFER?

RAINFER es un centro de rescate y cuidado de primates, pero la labor más importante que realizan es la reintegración social de los individuos que llegan con otros individuos de su misma especie, recuperación física y recuperación psicológica de estereotipias y toda clase de secuelas tras años de maltrato.

Para poder cubrir los gastos que conlleva el tener a su cargo unos 135 animales procedentes de incautaciones policiales, en su mayoría, además de organizar pequeñas campañas para pagar la calefacción, cenas, etc, los fines de semana, durante 2hs y media, previa cita y previo pago de la módica cantidad de 7€ por cabeza, se pueden visitar las instalaciones en las que conocer no sólo las historias de algunos de los animales que allí viven, sino también conocer más profundamente la realidad que soportan viviendo en cautividad.

Porque, a pesar de haber sido rescatados, ya no pueden volver a su hogar, sus familias han muerto o son imposibles de localizar, ellos ya no saben valerse por sí mismos en la selva, las secuelas que presentan les harían un objetivo fácil para los depredadores, y se han hecho resistentes a las enfermedades humanas, por lo que podrían contagiar a sus congéneres y llevarlos a la muerte. Sólo les queda RAINFER y vivir lo mejor posible con los cuidados y el gran esfuerzo que los cuidadores realizan para que estén activos y mental y físicamente sanos.

Capuchino en cautividad
Capuchino en cautividad

¿Qué podemos hacer nosotros para contribuir a que esto no siga ocurriendo?

  • No consumir ocio en el que sean explotados animales. Ni zoo, ni cine, ni circos con animales. No demos dinero a iniciativas empresariales que recurren a arrancar a los animales de sus casas y sus familias. En su lugar, para conocer a los animales, podemos contribuir a este tipo de iniciativas en las que los animales son respetados, rescatados y recuperados.
  • Difundir el mensaje. Cuanta más gente sepa qué hay tras los espectáculos con animales, menos gente acudirá a verlos, menos se recurrirá a este tipo de explotación.
  • Hazte teamer: por sólo 1€ al mes, ayuda a RAINFER a alimentar, medicar y sacar adelante su centro: http://rainfer.com/que-puedes-hacer-tu/teaming/
  • Apadrina, dona, visita, hazte voluntario… todo lo que quieras puedes verlo en su página web: http://rainfer.com
Una vida robada
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