Últimamente, vengo observando en redes que hay un movimiento de personas que reivindican su derecho a comprar animales y plantan cara a la frase “adopta no compres”, alegando que lo importante es no abandonar y que un animal comprado no tiene por qué recibir menos cariño que uno adoptado. Efectivamente, comprar animales es un derecho que los humanos tenemos, la ley lo ampara dentro de unos mínimos. Pero es posible que las personas que se decidan a comprar un animal no tengan toda la información en su mano, porque el marketing y la normalización que se hace de esta práctica diluye la información real. Si es tu caso, a ti me dirijo. No con ánimo de juzgarte (y al final te cuento por qué no puedo juzgarte), sino con ánimo de informarte y que sepas toda la verdad.

Se han escrito ríos de tinta sobre este tema, es probable que yo no añada nada nuevo, pero nunca se sabe cuál es la tecla adecuada para hacer reflexionar a alguien; así que aquí voy con mi granito de arena.

Adopta no compres

Según la Fundación Affinity , en 2018 fueron recogidos de las calles 138000 perros y gatos. De esos 138.000 animales, el 8% fallece debido a las consecuencias del abandono. Un 2% son sacrificados, sin especificarse si es a consecuencia de las enfermedades o por las políticas de los centros de protección animal de las administraciones. Un 18% son devueltos a sus familias porque han llevado chip y se les ha podido localizar.

Un 43% (casi 60.000) son adoptados. Y, exceptuando un 13% que incluye varias opciones, nos queda un 16% de animales que permanecen en los centros de protección. 22080 animales que se suman a los que han permanecido años anteriores (Fuente: https://www.fundacion-affinity.org/observatorio/whitepaper-el-nunca-lo-haria-2019-estudio-abandono-adopcion-perros-gatos-espana). Cuando decimos la cifra en porcentaje, suena hasta halagüeña, porque es un porcentaje relativamente bajo. Pero si pronunciamos la cifra real, si decimos en voz alta: veintidós mil ochenta, creo que a todas nos puede recorrer un escalofrío al comprender cuántas almas suponen.

Y estas son las cifras oficiales. En toda realidad, hay un porcentaje de la misma que pasa sin que nadie la registre. Animales que mueren en las calles o en el campo antes de que nadie se percate de su presencia, de los que no se llegará a encontrar ni un cadáver. Animales atendidos y recogidos por individuos no asociados, que controlan colonias o recuperan de su propio tiempo y dinero la vida de animales abandonados, hasta que pueden ser dados de nuevo en adopción.

El argumento que más se utiliza a la hora de pronunciar “adopta no compres” es que hay muchos animales en las calles y asociaciones como para pensar en comprar uno que tienen que criar para nosotros. Por cada animal que nosotros compramos, ese criador necesitará una nueva camada. Y es cierto que los animales de raza constituyen “solo” el 20% de los animales abandonados, pero siguen siendo 27600 animales que han sido “fabricados” para terminar en las calles. Son animales que no existían y que hemos solicitado traer al mundo en lugar de rescatar a uno que ya estaba aquí, necesitado de un hogar, viviendo en una asociación sobrecargada de animales, sin el cariño necesario (a pesar de los esfuerzos de trabajadores y voluntarios), y puede que sin los medios para recibir la atención veterinaria necesaria.

 

¿Por qué no comprar?

Yo lo tengo claro: no es legal ni moral comprar humanos, ¿verdad? Entonces, ¿por qué sí lo es comprar animales? ¿Cuál es la diferencia ente ellos y nosotros? Que no comprendamos sus sentimientos o su sufrimiento, no quiere decir que no exista. Ellos no quieren ser moneda de cambio, no quieren ser obligados a procrear para luego ser apartados de sus hijos antes de tiempo. Convertir a seres vivos en bienes de consumo nos lleva a instrumentalizarlos, y puede que se nos olvide, por mucho que los queramos, que son reales, que sienten, que se enamoran de sus humanos, que dependen de nosotros. Aunque la compra-venta de animales esté permitida, podríamos plantearnos si es correcto. Podemos cuestionarnos el status quo.

Yo entiendo que se nos ha inculcado que el ser humano es el ser superior en la tierra pero, ¿nos da derecho eso a disponer de la vida de los demás animales? ¿No nos haría más superiores el tratar bien a aquellos que consideramos inferiores, ser compasivos y comprensivos? Lo dejo aquí como idea para reflexionar al respecto.

 

Puppy mills

Pero más allá de esta reflexión, que puede ser más personal, hay otros datos más objetivos que nos pueden ayudar a tomar una decisión correcta. Yo parto de la base de que, quien quiere convivir con un animal, es porque no solo los respeta (que esto debería ser un must, aunque no nos gusten), sino porque también los ama. Y, entiendo también, que no solo ama al animal con el que va a vivir, sino también a los demás animales.

Si te identificas con esta afirmación, he de decirte que, para que tu animal llegue a ti, decenas han de sufrir por el camino. El 90% de los animales que se venden en tiendas de mascotas (si me sigues un poco sabrás que detesto esa palabra) provienen de las llamadas puppy mills, o “fábricas de cachorros”, situadas en EEUU y el este de Europa. Solo en EEUU hay 10000. Puede que pienses “bueno, pero es EEUU”. Cierto, pero esos animales viajan por todo el globo en condiciones horribles que provocan que más de la mitad muera en el trayecto.

En Europa solo el 45,17% de los movimientos de transporte de perros están registrados legalmente. Según un estudio de la Unión Europea, el 42% del comercio de perros y el 22% del de gatos es ilegal. Uno de los países donde llegan más cachorros es España. Fuente: https://www.lasprovincias.es/sociedad/fabricantes-perros-20170930005731-ntvo.html).

Las personas que se lucran con esto han fabricado tal cantidad de animales que para ellos sigue suponiendo una gran ganancia vender esos cachorros por 400€, ya que a ellos les han costado menos de 70€. Cada vez que veas un perro anunciado por un precio mucho inferior al razonable (aunque, qué precio es razonable para comprar una vida), piensa de dónde vienen.

¿Te has preguntado alguna vez quién es la madre de ese precioso cachorro que mira desde el escaparate? Normalmente, es una perra de raza que ya no recuerda ni lejanamente al perro que un día fue. Encerrada toda su vida, sin ver la luz del sol, sin estirar las piernas, respirar el aire fresco, sentir la hierba en sus almohadillas. Privada de condiciones mínimas de salubridad, sin atención veterinaria, siendo forzada a parir una y otra vez para arrebatarle a sus hijos una u otra vez.

Los cachorros deberían permanecer con su madres hasta al menos los 4 meses de edad, pero cuanto más bebés, mejor se venden, por que son separados de su madre antes de los 2 meses. Esa separación temprana lleva a la mayoría de estos cachorros a tener problemas de comportamiento porque no ha estado el tiempo suficiente con sus hermanos y su madre, no tiene una buena impronta, no se ha socializado como individuo correctamente.

Este es el aspecto de una perra que lleva pariendo ininterrumpidamente toda su vida:

Adopta no compres. Esta es la madre del cachorro que se vende en la tienda de mascotas.

Adopta no compres. Esta es la madre del cachorro que se vende en la tienda de mascotas

 

Esta chica ha tenido suerte porque ha sido rescatada. Piensa en los millones que mueren sin que nadie se haya preocupado jamás por ellos.

No quiero ser más explícita, porque entiendo que quien me lee es una persona sensible que sufre con la visión de animales maltratados. Pero, si quieres informarte más al respecto, puedes buscar en google los artilugios que estos criadores utilizan para “facilitar” la monta de las hembras en celo. Es posible que te choque utilizar la palabra “violación” al hablar de animales, pero es exactamente lo que es.

Y, ¿qué pasa con todos los animales que no se consiguen vender en las tiendas? ¿Se devuelven a los criadores? ¿Se regalan? Y de ser así ¿a quién? ¿Se envían a perreras? Lo que está claro es que las mismas personas que fabrican estos cachorros no tienen un paraíso para que puedan volver todos los animales que no son comprados.

Entiendo que, fruto de la compasión hacia esos animales no comprados, pienses “pues ya lo compro yo, para que no hagan a saber qué con él”. Pero esa no es la solución. Si tú compras ese animal para que no le pase nada, tendrán que reemplazarlo con otro embarazo, del que puede salir solo un cachorro, o seis. Y por salvar a uno, hemos condenado a otros 6 a la incertidumbre, a su madre a ser violada de nuevo, a que la fábrica de cachorros continúe un día, un mes, un año más creando terror.

Las administraciones son las que tendrían que meter mano en este asunto, legislar con más fuerza, destinar medios para perseguir estas prácticas. Pero los consumidores tenemos en nuestra mano ayudar también a poner fin a las mismas reduciendo la demanda. Sin compra no hay venta.

En EEUU hay estados donde está prohibida, con mucho éxito, la compra-venta de animales de compañía, dando como resultado la reducción de los animales en asociaciones. En Holanda, han reducido a prácticamente 0 la cifra de animales callejeros a base de gravar más impuestos en la compra y obligar a la esterilización (Fuente: https://www.elmundo.es/vida-sana/familia-y-co/2016/11/06/57fb7bc9268e3e51228b45e6.html). No, si esterilizamos no nos quedaremos sin animales… se frenará la sobrepoblación, el número de animales se podrá gestionar entre hogares y asociaciones sin excesos de animales, nada que ver con la situación actual.

 

Criadores particulares

Las puppy mills no son el único infierno por que el pueden pasar los animales. Muchos particulares deciden hacer criar a su animal de raza para sacarse un sobresueldo, en muchos casos puede que sean sus únicos ingresos. La Ley 5/1997, de 24 de abril, de protección de los animales de compañía, prohíbe “la cría y comercialización de los animales sin las licencias y permisos correspondientes”, es decir, entre particulares (Fuente: http://faada.org/comercio-animales-de-compania-cria-de-particulares). No contribuyas a esta ilegalidad.

Más allá de ser legal o no, hablamos de personas que explotan a los animales que supuestamente aman para sacarse un sobresueldo, y les obligan a preñar una y otra vez, con los correspondientes riesgos para su salud, puesto que los animales también sufren complicaciones en el parto, tienen unos tiempos que respetar antes de volver a dar a luz, etc. Y este tipo de cosas suelen ser ignoradas o pasadas por alto por estos criadores particulares que, con la intención de rentabilizar al máximo el embarazo, privan al animal de las atenciones veterinarias necesarias.

Por no hablar de la falta de formación para hacer correctamente cada paso del proceso: saber atender a la madre en el parto, ayudarla a criar a sus hijos (sobre todo si es primeriza), evitarle estrés que la pueda llevar a enfermar o a dañar a sus hijos. Desconocen los tiempos mínimos en los que el cachorro debe estar con su madre, y ya no hablemos de respetar cuarentenas, hacer protocolos (vacunas, test, etc.). Muchos de estos cachorros, demasiados, llegan a sus nuevos hogares con moquillo o enfermedades peores, por no poner los medios a tiempo, y son ellos los que pagan el pato con su vida, a lo que se suma el dolor de una familia al perderlo tan pequeño.

 

Criadores legales

Como ya he ido dejado claro en todo el post, para mí la única opción es la adopción. Pero si después de leer todo esto, sigues pensando que quieres comprar a un animal por lo que sea, asegúrate de ir a una criador legal que reúna los siguientes requisitos:

  • Tiene todos sus papeles en regla, está certificado, tiene permiso de núcleo zoológico.
  • Los animales están testados, vacunados, desparasitados y controlados por un veterinario de manera habitual. Todo ello ha de estar recogido en un pasaporte sanitario.
  • Te permite ver las instalaciones in situ, no solo por fotos. Dichas instalaciones han de ser adecuadas a la edad y tamaño del animal.
  • Te permite conocer a la mamá y al papá. Y estos han de estar en excelentes condiciones de salud.
  • No te entregan al animal antes de los 3 meses de vida.
  • No tiene más de una camada al año.
  • Desconfía si no te hace un montón de preguntas: lo normal es que quiera saber a dónde van a ir los animales que entrega.

 

¿Es seguro adoptar?

Mucha gente todavía tiene la creencia de que adoptar a un animal supone arriesgarse a que tenga algún tipo de enfermedad, deformación, etc., que con los animales de criadero no ocurrirá. Y lo cierto es que no hay nada más lejos de la realidad. Los veterinarios refieren más casos de animales enfermos en las primeras semanas tras salir de criaderos ilegales que en animales adoptados.

Las asociaciones que se dedican al rescate y recuperación de animales para su adopción también han de seguir a rajatabla una serie de mínimos legales. Por normal general, dichas asociaciones están formadas por personas amantes de los animales que no solo cumplirán los mínimos, sino que incluso harán más por ellos. Se han de cumplir plazos para la entrega del animal, cuarentena, desparasitación, vacunas y esterilización. Para la entrega de los animales, realizan entrevistas previas y firman un contrato con los adoptantes para asegurarse de que los mismos tienen claro qué se espera de ellos en el cuidado del animal: no abandonar, no regalar, no hacer criar (aunque en la mayoría de casos van castrados), no explotar ni dañar de ningún modo.

El compromiso, pues, es mutuo entre asociación y adoptantes. En muchos casos, las asociaciones cobran un importe, pero no por el animal, sino por las vacunas, pruebas, chip, esterilización… Y ese importe siempre es inferior a lo que le hubiese costado al adoptante de haberlo hecho por su cuenta.

Los animales adoptados, según dice todo el mundo, y yo misma he comprobado, son terriblemente agradecidos. Quién no lo sería después de haber vivido en la calle, y teniendo ahora un hogar, amor y la panza llena.

Tenemos que olvidar por un momento el marketing de razas. Podemos analizar, ¿por qué quiero esta raza? Porque es bonita. ¿Compensa su belleza todo el sufrimiento que hay detrás de su cría? Pero, si aún así queremos un animal de raza, podemos dirigirnos a las múltiples asociaciones del estado español que se dedican a razas concretas porque sí, a ellos también se les abandona, a pesar del dinero pagado. Busca antes de irte a la opción fácil.

 

¿Y si ya he comprado?

Muchos de los activistas por los derechos de los animales, muchos de los veganos que conozco, yo misma, hemos comprado animales. Sí, hace muchos años yo compré una hurona. Se me antojó, tenía un precio asequible, la veía todos los días en la tienda enfrente de mi trabajo, y caí. Es más, no solo la compré, sino que al cabo de unas semanas, la di en adopción.

Cada vez que lo recuerdo, se me inundan los ojos de lágrimas, por ella y por mí, por mi error cometido. Conservo sus fotografías para recordarme mi error, para no volver a cometerlo, pero sobre todo, para recordarme que yo también me equivoqué. No tuve la información suficiente, y tampoco la busqué. Caí en las redes del marketing, me encapriché, y me tiré a la piscina. Ahora tengo más información en mi mano, ahora no volvería a hacer eso jamás. Todas tenemos un pasado, todas nos equivocamos, que es lo que nos hace humanas,  y aprender de ello y evolucionar es lo que nos hace sabias.

Si has comprado y en tu fuero interno eso te produce intranquilidad, escúchate, ¿por qué te la produce? No tenemos por qué justificar todos nuestros actos, nos honra más pensar “me equivoqué, ¿qué puedo hacer a partir de ahora? ¿qué puedo aprender?”. Puedes ayudar a otras personas a conocer lo que tú no conociste en ese momento, como yo estoy haciendo ahora. Es más, yo te doy el trabajo hecho, porque solo tienes que compartir este post con quien creas que lo necesita.

 

Me encantaría que me contases tus impresiones en comentarios, que me digas si conocías todo esto que te cuento, si tú también tienes un pasado, y qué ves en tu futuro respecto a este tema. Y si lo que necesitas es más información, estaré encantada de proporcionártela.

Así que adopta no compres y dos mejor que uno 🙂

Gracias por leerme 🙂

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¿Por qué “adopta no compres”?
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3 pensamientos en “¿Por qué “adopta no compres”?

  • 04/08/2019 a las 23:35
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    Hola qué tal, comenté en su publicación sobre la alergia a los gatos y cómo ayudar envía convivencia, vamos, me acabo de inventar en nombre jejejeje. Estoy de acuerdo con lo que ha publicado, la adopción debería ser la primera opción. Porque detrás de cada cachorro comprado siempre suele haber una trágica historia, digo suele porque serán contados los que lo, pero vete tu a saber cuáles son legales en cuanto al trato hacía el animalito… porque que sean legales tampoco suelen ser de fiar. Sabe qué es lo peor de todo este tema, que la gente compra y algunas veces hasta adopta sólo por capricho, por tener a ese juguete una temporada pero cuando llega la parte complicada, ya sean vacaciones, enfermedad, vejez, etc, suelen sacar una excusa para decir “Es que ya no… ”
    Simplemente me quedo con la adopción, por qué? Quizá porque no quiero pensar si a ese al que le compro sea totalmente compasivo con la pobre madre que lleva no sé cuántos partos, con el macho y con esos bebés alnfinal no comprados. Qué pasa con todos ellos? Cómo es su vida día a día?. Daros cuenta que al final hay muchos animales que no tienen ese calor al que llamamos hogar, porque sencillamente el humano se ha encargado de que sean sólo para un fin, el que él necesite en ese momento.
    Yo no he comprado animales, mi primer amiguito ha sido hace 10 años y la verdad, con lo que costaban los Yorkshire en esa época no me lo hubiese permitido, mi princesa fue una bendición que su familia no la quisiera porque ha recibido mucho amor.
    Ahora promuevo la adopción y lucho por buscarle hogar a los que puedo en estos tiempos tan difíciles que corren, por cierto, si a alguien le interesa adoptar a un leoncito de 4 meses🐈 es el ser más mimoso que he conocido. Viaja a cualquier parte donde le den amor y un hogar estable para toda la vida y va con todo en regla. 😻😻
    Un abrazo y gracias por tus escritos siempre me enseñan algo nuevo y perdona la última parte del comentario, como dije antes, son tiempo difíciles y nos aprovechamos en buscar por todos lado para poder salvarles
    Que locura jejejejeje😞
    Un abrazo fuerte

    Responder
    • 05/08/2019 a las 10:25
      Enlace permanente

      Hola, Rebek. Muchísimas gracias por comentar en este nuevo post. Recuerdo tus intervenciones también en el post sobre alergia y convivencia con gatos, y estoy muy agradecida por tus palabras y por tu participación en el blog.

      Como comento en el post, para mí comprar no es una opción hoy día y desde hace años. Y, una vez he llegado a esta conclusión, no voy a cambiar de idea, por los animales que sufren en los engranajes de la venta y explotación de animales y por los animales que están en las calles, refugios y perreras esperando una opción mejor. Es que, aunque la compra-venta de animales fuese completamente segura, y no se diesen todas las irregularidades que se dan, para mí no sería opción monetizar la vida de un animal, mucho menos si hay otros animales esperando una adopción. Yo respeto que haya personas que escogen la opción de la compra, aunque siempre trataré de aportarles toda la información que nadie publicita, por si desconocen la realidad detrás de la compra. Pero mi opción está clara.

      No te preocupes por hablar de tu leoncito de 4 meses, quienes ayudamos a los animales sabemos que hay que buscar cualquier ocasión para tratar de buscarles buenos hogares ☺️

      Un abrazo.

      Responder
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