Desde el 1 de marzo de 2013, la compra y tenencia de tortugas de Florida, como se conoce a las tortugas de agua dulce, o tortugas de orejas rojas o amarillas, está prohibida en España, debido a que han sido abandonadas masivamente una vez los compradores no han podido hacerse cargo de ellas. El problema reside en que esta especie es considerada invasora y termina desplazando a otras especies autóctonas, sumado a que se reproducen de manera descontrolada.

Tortuga de agua
Tortuga de agua

Pero esta prohibición sólo ha permutado una especie por otra en las tiendas de animales. Estas seguirán autorizadas a vender tortugas, siempre que no sean de las especies anteriormente especificadas. Ya sabéis que nosotros, en Animal Care, recomendamos encarecidamente no comprar animales, y esto incluye también a los galápagos. Será el único modo de evitar que la historia se repita, de evitar que haya invasión de especies foráneas, de evitar que haya personas enriqueciéndose a costa de los animales, que en el proceso de captura, cría y cautividad, sufren, por no hablar de los abandonos que terminan en muertes lentas por no encontrar comida, o porque las autoridades consideran que ya hay demasiados de una especie.

Pero si ya convives con una tortuga, queremos darte una serie de consejos para su cuidado, puesto que muchas veces nos quedamos con las recomendaciones del vendedor, y ellos no siempre tienen la información correcta.

HABITAT

Las tortugas de Florida provienen, como su nombre indica, de la zona sur de EE.UU. y Centroamérica. Esto quiere decir que están acostumbradas a un clima más bien cálido. Aunque aceptan rangos amplios de temperatura (entre los 16 y los 30ºC), la temperatura óptima del agua para ellas está entre 24 y 28ºC. La temperatura ambiental no es tan importante, pero sí es interesante que no haya mucha diferencia entre el ambiente y el agua, para que no tengan cambios bruscos de temperatura.

Si la temperatura desciende de los 10-12ºC, la tortuga tiende a hibernar, pero como eso es algo que no harían en su lugar de procedencia, debemos evitarlo.

Normalmente, las tiendas ofrecen acuaterrarios como habitat artificial para tortugas. Debemos poner mucho cuidado en varias cosas:

  • El tamaño: de modo que sea lo suficientemente ancho y profundo (unos 20cm) para que las tortugas puedan nadar y hacer ejercicio sin estresarse. A más tortugas, más tamaño.
  • Agua limpia: cambiar frecuentemente el agua, utilizar un purificador o filtro e incluso un calentador para mantener la temperatura, con un termómetro para medirla.
  • Zona húmeda y zona seca: las tortugas son anfibias y, como tales, disfrutan tanto del agua como de la tierra, por lo que hemos de proporcionarles ambas ambientaciones, con una lámpara de luz ultravioleta (UV) de tipo B en la zona seca, para el aporte de vitamina de D3. Es importante que tenga fácil acceso a esta zona seca siempre que lo desee.
  • Plantas: cumplen una doble función, evitar que se formen algas y enriquecer el ambiente de las tortugas. Se ha de disponer de plantas terrestres y acuáticas.

Si el habitat es exterior, por ejemplo, un estanque en el jardín, facilitaremos las condiciones de manera mucho más óptima para las tortugas y sin demasiado trabajo para nosotros.

ALIMENTACIÓN

Es habitual que a las tortugas se las alimente con el clásico camarón, pero has de saber que esta alimentación es insuficiente. Lo ideal es proporcionarles pienso para tortugas, que reúne en mayor medida los nutrientes necesarios, y complementarlo con verduras como tomate, zanahoria, manzana, endibia, pera…

Pienso para tortugas
Pienso para tortugas

Si también convives con gatos, en lugar de pienso para tortugas, se les puede proporcionar pienso para gatos, y además las verduras, frutas y plantas acuáticas.

TIPS

  • No es necesario emplear mucho dinero en comprar un gran acuaterrario: en internet hay muchas páginas y foros de amantes de las tortugas que ofrecen trucos y consejos para construir nuestro propio acuaterrario con elementos cotidianos más económicos.
  • Las tortugas crecen, no pensemos que siempre son esas pequeñas bebés de las tiendas, y pueden vivir hasta 40 años… si no vamos a responsabilizarnos de ellas durante toda su vida, es mejor no adoptarlas.
  • ¡No las abandones! No sólo es un perjuicio para el medioambiente y otras especies, sino también para la que ha sido tu compañera, que puede no saber buscarse la vida sola; y sí, las tortugas también establecen lazos emocionales.
  • Pero, sobre todo, no compres. Seguro que hay asociaciones en tu zona que buscan adoptantes para tortugas abandonadas.

 

Cuidado de tortugas
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