Aunque Animal Care Photo llevaba mucho tiempo en mi cabeza, oficialmente nació el 2 de abril de 2018. Y creo que ha llegado el momento de hacer balance de ese primer año.

Burocracia

A veces me digo a mí misma que en el momento en el que decidí constituirme por cuenta propia debía de estar padeciendo algún tipo de enajenación mental transitoria, porque me cuesta mucho visualizar el arrojo que dicha decisión requirió. Pero lo cierto es que aquí estoy y, no os voy a engañar, ser autónoma es muy complicado. Podría deciros que este primer año ha sido el mejor de mi vida, pero creo que es mejor ser sincera y decir que ha sido duro, muy duro.

Para empezar, no hay curso formativo que te enseñe todos los entresijos de ser autónoma. Tras dos años de Máster de Fotografía, no había aprendido cómo, qué, cuánto requiere ser autónoma. Ese es un curso formativo que nos vamos autoimpartiendo. Y los autónomos de tu alrededor te quieren ayudar, pero a veces están tan hechos un lío como tú misma. Compartimos información sobre ayudas, subvenciones, papeles, declaración trimestral de iva, declaración de la renta… y básicamente te pasas el tiempo con cara de oler a pedo y cruzando los dedos por estar haciéndolo bien. Al final consigues tenerlo todo más o menos controlado, pero siempre aparecerá alguna cosa que te haga morderte las uñas de los nervios.

Marketing

Para seguir, a mí en el máster me contaron que el marketing constituye el 80% del trabajo a realizar en un negocio, pero nunca te lo llegas a creer del todo… hasta que das a luz el negocio, rellenas todos tus formularios, creas tu web, tus redes sociales y te sientas a esperar a los clientes… y estos no llegan. Quizá este sea el apartado en el que más he sufrido, concatenando un sinfín de pruebas con sus consecuentes errores, y preguntándome por qué si a otras personas parece funcionarles, por qué a mí no… Creo que solo es ahora que empiezo a cogerle el truco a esto del marketing… y my poco a poco.

Me queda un largo camino por recorrer, tendré que recurrir a profesionales que se han formado específicamente para ello, y hacer cursos que me ayuden a llevarlo por mi cuenta a la larga. Definitivamente, para mí esta ha sido la parte en la que más quebraderos de cabeza he tenido.

Errores

Precisamente una mala previsión de marketing me ha llevado a tomar una mala decisión: a principios de este año 2019 planifiqué una serie de viajes por distintas ciudades de la geografía española, con la intención de premiar de alguna manera a las personas que me han acompañado en mis inicios, pero se encuentran fuera de Madrid. Demasiado tarde me he dado cuenta de que no es mi momento para viajar, de que todavía necesito afianzar mi negocio en Madrid antes de pensar en darme a conocer en otras ciudades. Así que, a esas personas que han recibido a principio de año un código de Animal Care Photo para una sesión de regalo, he de pedirles que aguanten un poco más, que este año no será, pero puede que sí sea el próximo.

He de decir que estar abriéndome de esta manera es algo que yo no me hubiese planteado hace unos meses, cuando consideraba que el negocio habría de mantenerse puramente profesional. En este tiempo he aprendido que negocio y persona tienen difícil disociación, porque Animal Care photo soy yo, y yo soy Animal Care Photo. Y también he aprendido que no pasa nada por equivocarse, quien se mueve, se equivoca. Y hay que saber admitirlo y, sobre todo, aprender de los errores.

Yo riéndome de mí misma 🙂

¿En conclusión?

Visto así, parece que 2018 no haya sido un año muy bueno… dudas, trabajo, errores… Pero con todo y con eso, no lo cambiaría por ningún otro año de mi vida:

  • Ha sido posiblemente el año en el que más he crecido como persona y como profesional. 2018 solo será superado por 2019… y así sucesivamente 🙂
  • He aprendido a observarme, analizarme y planificarme, a no hacerlo todo a tontas y a locas y sin brújula.
  • He comprendido el valor de los errores, de saber reconocerlos y rectificar a tiempo, en lugar de tratar de mantener una espiral de malas decisiones.
  • Me he probado a mí misma que soy una ardua trabajadora, algo que nunca me había creído del todo…
  • Sigo trabajando en mi autoestima, en valorar correctamente mi trabajo y en estar satisfecha con los resultados obtenidos. No he llegado a la conclusión deseada, pero desde luego he avanzado un gran trecho desde que comencé.

En definitiva, a pesar del trabajo duro, las horas sin dormir, las preocupaciones, los errores, los ríos de lágrimas… no cambio este 2018 por nada. Y poco a poco comienzo a recoger los frutos de ese trabajo duro, y experimento la satisfacción y el orgullo de ser capaz de sacar adelante un negocio por mí misma. Así que, si estás pensando en hacerlo tú también, ¡ADELANTE!

Balance de Animal Care Photo tras su primer año
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